Tengo ronca el alma de quererte en esta soledad llena que me ahoga;
tengo los ojos llenos de luz de imaginarte y tengo los ojos ciegos de no
verte;
tengo mi cuerpo abandonado al abandono
y tengo mi cuerpo tiritando de no poder tocarte;
tengo soledad, luz, alegría, tristeza, rebeldías, amor, sonrisas y
lágrimas...
Y también te tengo a ti, cariño,
caminando por las venas con mi sangre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario